• Lun. Abr 6th, 2026

Perú busca CEO que potencie su industria, cree empleo, mejore ingresos y lidere en el mundo

Crisis institucional y elecciones fragmentadas

En medio de extrema corrupción, profunda crisis institucional, políticos desacreditados y hartazgo ciudadano generalizado, las elecciones peruanas del 12 de abril del 2026 —consideradas hiper fragmentadas por la participación de 35 candidatos, en su gran mayoría improvisados con mínimo respaldo popular —generan dispersión, confusión en el electorado y aguda polarización. Estos son síntomas claros de una débil democracia y la percepción de que la política es un negocio personal o grupal.

Elegir al CEO idóneo para Perú

Frente a los recientes debates improductivos como antesala electoral, es fundamental que los peruanos actuemos como especialistas en selección de personal y elijamos al mejor CEO o gerente general que administre esta gran empresa llamada Perú, que tenga la misión de potenciar la industria, crear empleo, incrementar el ingreso per cápita y liderar en el mundo.

Reasignar deuda a infraestructura productiva

Debe cambiar el rumbo del interminable endeudamiento, cuyos intereses y amortizaciones— que suman en promedio 8,500 millones de USD por servicio de la deuda y corrupción en un quinquenio— se destinen por ejemplo al desarrollo de infraestructura que conecte norte, sierra y selva con Lima, reduciendo precios finales de productos agrícolas que consumimos diariamente.

De extractivismo a industrialización

Que transforme la sociedad consumista creada para privilegiar una economía extractivista exportadora de materias primas, migrando hacia una estructura productiva industrializadora que eleve los ingresos per cápita, estancados y rezagados.

Crisis energética global y vulnerabilidad peruana

Sobre todo, en el escenario de guerra EE.UU./Israel contra Irán —aun con el anuncio de Trump de retirarse—, el impacto en los mercados de petróleo y gas genera crisis energética y alza de precios que pivota al sector alimentario vía costos de fertilizantes y sulfuros, afectando los bolsillos de todos los peruanos. Esto, por convertirnos en gran importador de crudo, gasolina, diésel y GLP, sin haber consolidado la matriz energética y por continuar con un fracasado modelo neoliberal.

Perfil del estadista

Por ello, el candidato idóneo debe ser un estadista con visión de largo plazo que lo proyecte (50 años adelante), líder ejecutivo que modifique estructuras endebles, reconvierta industrialmente al país para integrar socialmente, formalizar y no solo crecer sino desarrollarlo.

Evaluación de planes económicos

Es clave evaluar los planes de gobierno para determinar la viabilidad de salir del estatus extractivista de país exportador de materias primas.

El fujimorismo liderado por Keiko Fujimori, hija del dictador, López Aliaga y el humorista Álvarez —con algunos matices— mantienen el programa económico que en más de tres décadas generó informalidad del 70 -75 %, concentración empresarial oligopólica con fijación de precios en contra de los consunidores, aguda desindustrialización, paupérrimos ingresos que no cubren la canasta básica, delincuencia y corrupción incontrolable.

Candidatos con/sin propuestas estructurales

Nieto y López Chau —tras Roberto Sánchez; probablemente no pasen la valla por vínculos gubernamentales con PPK y García—, con cambios mínimos para innovar. Sánchez (Juntos por el Perú), Atencio (Venceremos) y Belmont (Obras); al plantear industrialización ganan aceptación. Mesías Guevara (Partido Morado) y Lescano (Cooperación popular) pese a proponer industrialización ya jugaron su partido aparte durante buen tiempo en Acción Popular que no participa.

Mientras que el Partido Morado con Sagasti le inyectó mil millones de dólares de deuda al país en bonos soberanos pactados a 100 años desde su ascensión al poder en noviembre del 2020.

Atencio: especificidad macroeconómica

Diferencias clave: Escasa definición de cómo modificar las estructuras económicas, Sánchez aunque no detalla políticas macroeconómicas coincide en parte con Atencio, quien detalla los mecanismos de la política monetaria y fiscal expansivas, IGV gradual de 18 a1 0 % en 5 años y apoyo a mypes vía Banco de la Nación (BN) a tasas del 3 %.

Política monetaria expansiva

Con política monetaria expansiva reduce la tasa de referencia (4,25% al 6 de abril), guiando al mercado financiero hacia tasas más competitivas usando al BN como bisagra de regulación y competición para obligar a la banca privada a bajar tasas activas que repercutan en menos intereses para la adquisición de bienes, créditos personales/ empresariales y tarjetas de crédito.

Política fiscal expansiva y recaudación progresiva

La política fiscal expansiva incrementa la base tributaria vía la industria y el comercio, reduce drásticamente la informalidad, expande el gasto en obras públicas y cobra exoneraciones mineras sin incurrir en deuda externa. Esto cierra déficits crónicos, retiene dólares frente a la deuda promedio de 95.000 millones de dólares y la destina a infraestructura educativa, sanitaria, hospitalaria y apoyo social para cerrar brechas.

IGV bajo: formalización y crecimiento

La reducción gradual del IGV (18 % a 10 %), impacta directamente en precios inferiores de todos los productos que adquirimos o vendemos, con industrialización sectorial (agrícola, minera, energética) expande demanda, contrarresta inflación por mayor consumo, fomenta formalización voluntaria y eleva el PBI desde 2.5 – 3 % hacia 4 y 5 %.

Debilidades del fondo soberano (López Chau)

López Chau, con fondo soberano no ataca déficits crónicos ni frena la salida de capitales golondrinos generadores de inestabilidad cambiaria e inflacionaria en el mediano plazo. Los rendimientos del fondo se diluyen si sube la prima de riesgo; se torna ilusorio, corruptible y mantiene un neoliberalismo pasivo que posterga ajustes estructurales sin expandir la demanda vía consumo.

Continuismo neoliberal (Fujimori/López Aliaga/Álvarez)

López Aliaga , Fujimori y Álvarez mantienen exoneraciones tributarias, elevan deuda con gasto público inalterado.

Pragmatismo de Belmont

Belmont, pragmático por experiencia, promete transparencia gubernamental, reasigna el gastro corriente a inversión con obras directas a demanda focalizada, pero no detalla políticas fiscal ni monetaria.

Voto ciudadano sin ideologías

Estas elecciones, las más importantes para todos los peruanos, requieren de un voto ciudadano planificado, dejando de lado ideologías divisorias y revisión minuciosa de cada agrupación política para desechar aquellos postulantes con implicaciones delictivas.

Los espero en el siguiente artículo.

Juan Távara B.

Administrador, Marketero, Economista, Especialista automotriz y Máster en Dirección de Comercio Electrónico

 

 

 

 

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