• Jue. Feb 5th, 2026

Refinería de Talara y Petroperú: ¿Riesgos de privatización al estilo PDVSA?

El 2026 inició con tensiones geopolíticas en Venezuela por presión estadounidense sobre PDVSA para reestructurarla. En Perú, el gobierno de Jerí a escasas horas del nuevo año firmó el DL N° 010-2025 denominado de urgencia para “reorganizar” Petroperú, dueña de la Nueva Refinería de Talara (NRT), un complejo que procesa 95.000 barriles diarios de crudo pesado y liviano, operando al 94,7% de capacidad en diciembre 2024 con 90.000 barriles/día: 6.000 GLP, 35.000 de diésel y 20.000 en gasolinas.

Inaugurada en 2023, la NRT, una de solo ocho con flexicoking mundialmente destaca en América Latina por procesar crudos pesados y livianos, ha producido 52,8 millones de barriles hasta abril 2025, generando gases limpios, electricidad exportable y ácido sulfúrico con ventas desde enero 2025 a EE.UU., India, Chile. Reduce importaciones en ~USD 4.000 millones anuales que representan el 2 % del PBI y proyecta utilidades de USD 800 millones en 2025-2026.

A diferencia de las refinerías estadounidenses que procesan 50/50 en crudo pesado/liviano, la NRT prioriza 98 % de conversión de crudos pesados optimizando ingresos ante volatilidades. Estas ventajas son las que determinan que durante tres décadas se haya buscado culminar la privatización parcial iniciada en los 90.

Sin embargo, el DL sugiere una privatización encubierta, como la adenda 5 del 6 de noviembre del 2025 de la renovación por 30 años del contrato de concesión del Terminal Portuario de Matarani en Arequipa a Tisur vinculada al Grupo Romero y BlackRock ambos con una participación del 50 % que comprometería la seguridad energética peruana.

Los riesgos incluyen salida de divisas de USD 11.700 millones por importaciones de crudo, mayor dependencia externa, monopolios privados con precios abusivos que encarecerían transporte e industria. Petroperú perdería sus 14 estaciones reguladoras de precios elevando costos para consumidores.

En las regiones amazónicas de Loreto, Ucayali, Madre de Dios, los operadores privados priorizarán rentabilidad sobre servicios como ocurrió tras la fragmentación fujimorista de 1992. Esto generó desabastecimiento crónico, elevó fletes fluviales en 30 % y contrabando de 60.000-120.000 galones/día desde Ecuador, Bolivia Colombia y Brasil (datos de ANATEC).

Perú, dependiente de exportaciones primarias, enfrenta desolador panorama energético en un contexto de volatilidad global.

Los espero en el siguiente artículo

Juan Távara B.

Administrador, marketero, economista y máster en dirección de comercio electrónico.

 

 

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