{"id":825,"date":"2026-09-21T10:41:20","date_gmt":"2026-09-21T10:41:20","guid":{"rendered":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/?p=825"},"modified":"2026-09-21T20:25:56","modified_gmt":"2026-09-21T20:25:56","slug":"el-falso-milagro-economico-fujimorista-reaparecio-en-2026-sin-rumbo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/el-falso-milagro-economico-fujimorista-reaparecio-en-2026-sin-rumbo\/","title":{"rendered":"\u201cEl falso milagro econ\u00f3mico fujimorista reapareci\u00f3 en 2026 sin rumbo&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>Durante 36 a\u00f1os, en el Per\u00fa se construy\u00f3 \u2014desde los medios de comunicaci\u00f3n y la pol\u00edtica\u2014 una narrativa que present\u00f3 como exitoso cuando fue falso el denominado \u201cmilagro econ\u00f3mico fujimorista\u201d. Sin embargo, el retorno del fujimorato 2026 vuelve a colocar en el centro del debate un modelo econ\u00f3mico que mantiene sus principales rasgos neoliberales, pese a los cambios registrados en la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p>El modelo aplicado durante el primer gobierno de Alberto Fujimori coincidi\u00f3 con una etapa de apertura comercial, liberalizaci\u00f3n financiera, privatizaciones y reducci\u00f3n de la intervenci\u00f3n estatal. Estas pol\u00edticas fueron impulsadas mientras Estados Unidos, el Reino Unido y varias econom\u00edas europeas atravesaban intensos procesos de desindustrializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los factores que explican ese fen\u00f3meno se encuentran la apertura comercial acelerada, el traslado de f\u00e1bricas hacia pa\u00edses con menores costos laborales, la automatizaci\u00f3n, el aumento de la productividad industrial con menos trabajadores, la apreciaci\u00f3n cambiaria de algunas econom\u00edas como la peruana, la presi\u00f3n de los accionistas por elevar la rentabilidad, el debilitamiento de las pol\u00edticas industriales y la creciente especializaci\u00f3n en servicios financieros y empresariales. A ello se sum\u00f3 la competencia de China y de otras econom\u00edas asi\u00e1ticas.<\/p>\n<p><strong>El regreso del proteccionismo<\/strong><\/p>\n<p>En pleno siglo XXI, Estados Unidos retrocedi\u00f3 hacia una forma de neomercantilismo: una versi\u00f3n contempor\u00e1nea del proteccionismo mercantilista de los siglos XVI y XVII. Esta visi\u00f3n concibe el comercio internacional como un juego de suma cero, en el que el super\u00e1vit de un pa\u00eds es interpretado como la p\u00e9rdida de otro, por lo tanto para el gobierno estadounidense si otra naci\u00f3n exporta m\u00e1s de lo que importa, EE.UU. pierde.<\/p>\n<p>Los aranceles aplicados durante las administraciones de Donald Trump y Joe Biden, junto con los subsidios previstos por la Ley de Ciencia y Chips, evidencian el retorno al proteccionismo industrial del siglo XIX a trav\u00e9s de una pol\u00edtica industrial m\u00e1s activa. El abandono progresivo del multilateralismo y el uso del unilateralismo como herramienta de negociaci\u00f3n han convertido los aranceles, las restricciones tecnol\u00f3gicas y el acceso a materias primas en instrumentos de presi\u00f3n frente a China y tambi\u00e9n frente a antiguos aliados, como Canad\u00e1, M\u00e9xico y la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida relativa de hegemon\u00eda estadounidense y el debilitamiento gradual del d\u00f3lar como principal moneda de transacci\u00f3n internacional han reforzado esta tendencia. Aunque el mundo actual ya no acumulaba oro y plata como en el mercantilismo cl\u00e1sico como sin\u00f3nimo de poder militar y de soberan\u00eda, se regres\u00f3 a seguir acumulando oro como mecanismo de protecci\u00f3n gubernamental, mientras que los minerales estrat\u00e9gicos cumplen una funci\u00f3n equivalente: son considerados activos esenciales para la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica, energ\u00e9tica e industrial.<\/p>\n<p>El cobre, el litio y las tierras raras resultan indispensables para sectores como la electr\u00f3nica, las energ\u00edas renovables, la industria automotriz, la defensa y las telecomunicaciones. El control chino de una parte mayoritaria del procesamiento mundial de tierras raras constituye, por ello, un problema geopol\u00edtico para Washington. Al mismo tiempo, Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica concentran una parte importante de la extracci\u00f3n de minerales estrat\u00e9gicos, aunque con limitada capacidad para refinarlos y transformarlos industrialmente por no haberse impulsado pol\u00edticas de estado para agregar valor.<\/p>\n<p>Este es el nuevo escenario geopol\u00edtico, donde el Per\u00fa es un pa\u00eds estrat\u00e9gico para Estados Unidos y otras potencias econ\u00f3micas por sus importantes reservas de cobre y de otros minerales cr\u00edticos para la transici\u00f3n energ\u00e9tica, la industria automotriz, las telecomunicaciones y el desarrollo de la inteligencia artificial. Si a ello a\u00f1adimos un \u00faltimo estudio de S&amp;P Global en el que proyecta que la demanda de cobre aumentar\u00e1 de 1,1 millones de toneladas m\u00e9tricas en 2025 a 2,5 millones en 2040 denota que el fujimorismo, al ser incapaz de proyectar una estrategia nacional de largo plazo, pretende prolongar el modelo extractivo que ha dominado la econom\u00eda peruana durante casi dos siglos.<\/p>\n<p>La riqueza mineral contin\u00faa siendo tratada como una fuente inmediata de exportaciones y rentas, no como el punto de partida para construir una industria nacional. Se extraen y exportan recursos indispensables para las nuevas tecnolog\u00edas, mientras el Per\u00fa importa bienes de mayor complejidad, conocimiento y valor agregado. De esta manera, el pa\u00eds abastece a las potencias econ\u00f3micas, pero permanece rezagado en productividad, industrializaci\u00f3n, innovaci\u00f3n y empleo de calidad.<\/p>\n<p><strong>Energ\u00eda y reindustrializaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El petr\u00f3leo contin\u00faa siendo una columna vertebral \u2014muchas veces oculta\u2014 de la productividad y la soberan\u00eda industrial. Gracias a los avances en perforaci\u00f3n horizontal, fracturaci\u00f3n hidr\u00e1ulica, automatizaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de inteligencia artificial, Estados Unidos se ha consolidado como el principal productor mundial de oro negro como energ\u00eda no renovable.<\/p>\n<p>La Administraci\u00f3n de Informaci\u00f3n Energ\u00e9tica de Estados Unidos proyecta una producci\u00f3n promedio de 13,8 millones de barriles diarios durante 2026, por encima del r\u00e9cord de 13,7 millones registrado en 2025.<\/p>\n<p>Esta capacidad convierte a Estados Unidos en un exportador neto de energ\u00eda y le proporciona una ventaja frente a China. Aunque Washington no puede competir con Pek\u00edn \u00fanicamente sobre la base de los costos laborales, s\u00ed puede hacerlo mediante el acceso a energ\u00eda relativamente abundante, infraestructura, tecnolog\u00eda y financiamiento.<\/p>\n<p>Los menores costos energ\u00e9ticos funcionan como una especie de subsidio natural para industrias como la qu\u00edmica, la sider\u00fargica, la automotriz y la manufactura pesada. De esta manera, la pol\u00edtica energ\u00e9tica se convierte en una palanca para intentar recuperar f\u00e1bricas que fueron trasladadas hacia econom\u00edas con reducidos costos laborales y que contribuyeron al deterioro del llamado \u201ccintur\u00f3n industrial\u201d estadounidense.<\/p>\n<p>En Europa, diversos estudios tambi\u00e9n han identificado factores asociados con la desindustrializaci\u00f3n: la evoluci\u00f3n de los precios relativos, la tercerizaci\u00f3n, el aumento de las importaciones y la disminuci\u00f3n de la inversi\u00f3n productiva. En cambio, las exportaciones con mayor contenido tecnol\u00f3gico y la inversi\u00f3n industrial tienden a favorecer procesos de industrializaci\u00f3n sostenida.<\/p>\n<p>En este contexto, queda explicada la intervenci\u00f3n militar de EE.UU. en Venezuela y el despliegue del Escudo de Las Am\u00e9ricas definen la estrategia estadounidense para asegurar recursos como motivo neo mercantilista para reabastecer su Reserva Estrat\u00e9gica de Petr\u00f3leo que se verifica con el acuerdo anunciado en agosto de 2026 entre el gobierno estadounidense y las autoridades interinas venezolanas en el que se contempla el control mayoritario de reservas petroleras estimadas en m\u00e1s de 65.000 millones de barriles mediante una alianza con empresas privadas. La informaci\u00f3n difundida se\u00f1ala, adem\u00e1s, que se otorgar\u00edan concesiones de largo plazo para explotar 17 campos petroleros.<\/p>\n<p>El acuerdo ha sido cuestionado por sus implicancias sobre la soberan\u00eda venezolana, la legitimidad de la intervenci\u00f3n estadounidense y el control privado de recursos estrat\u00e9gicos.<\/p>\n<p><strong>De la ortodoxia a la heterodoxia selectiva<\/strong><\/p>\n<p>Este es el marco en el que se desenvuelve la econom\u00eda mundial. Mientras Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n abandonan parcialmente la ortodoxia neoliberal y adoptan pol\u00edticas de intervenci\u00f3n selectiva, varios pa\u00edses latinoamericanos \u2014entre ellos el Per\u00fa\u2014 contin\u00faan aferrados a los principios del Consenso de Washington.<\/p>\n<p>Ese enfoque prioriza la reducci\u00f3n del papel del Estado, las privatizaciones, la liberalizaci\u00f3n de servicios, la desregulaci\u00f3n, la apertura comercial, la libre circulaci\u00f3n de capitales, la disciplina fiscal, la competencia, la dependencia de proveedores externos y la reducci\u00f3n de costos laborales y regulatorios.<\/p>\n<p>Los problemas que acompa\u00f1aron a las empresas tecnol\u00f3gicas durante el estallido de las \u201cpunto com\u201d, entre 1990 y 2000, fueron subestimados por gobiernos y bancos centrales. En ese momento predominaba la idea de que la desregulaci\u00f3n financiera, el libre mercado y peque\u00f1os ajustes en las tasas de inter\u00e9s permitir\u00edan controlar los ciclos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>La crisis financiera de 2008 demostr\u00f3 los l\u00edmites de esa confianza. La expansi\u00f3n del cr\u00e9dito barato, la flexibilizaci\u00f3n cuantitativa y la compra masiva de bonos y activos financieros por parte de los bancos centrales contribuyeron a sostener la demanda, pero tambi\u00e9n trasladaron parte de la deuda y del riesgo financiero a los hogares.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la pandemia, los bancos centrales combinaron pol\u00edticas monetarias expansivas y restrictivas. Por un lado, subsidiaron o respaldaron sectores estrat\u00e9gicos para contener el avance tecnol\u00f3gico y comercial de China. Por otro, elevaron las tasas de inter\u00e9s para frenar la inflaci\u00f3n, aun cuando el encarecimiento del cr\u00e9dito redujo la inversi\u00f3n y el consumo.<\/p>\n<p>El viraje estadounidense representa, en buena medida, una reacci\u00f3n frente a la extrema financiarizaci\u00f3n de su econom\u00eda. El poder del capitalismo industrial pas\u00f3 progresivamente al capital financiero y, m\u00e1s tarde, a grandes plataformas tecnol\u00f3gicas que controlan infraestructura digital, datos y algoritmos. Esta concentraci\u00f3n configura una dura y nueva etapa de la geopol\u00edtica econ\u00f3mica y el establecimiento del neo feudalismo<\/p>\n<p>La adopci\u00f3n de una heterodoxia selectiva permite recuperar instrumentos de pol\u00edtica industrial mediante subsidios estrat\u00e9gicos, compras p\u00fablicas, restricciones tecnol\u00f3gicas y protecci\u00f3n de sectores considerados esenciales. Aunque las potencias contin\u00faan defendiendo ret\u00f3ricamente la libertad de mercado, sus pol\u00edticas se alejan cada vez m\u00e1s de la concepci\u00f3n de Estado m\u00ednimo asociada con Milton Friedman y la Escuela de Chicago.<\/p>\n<p>Friedman defend\u00eda un Estado limitado, con una intervenci\u00f3n reducida en la actividad empresarial y sin pol\u00edticas permanentes de subsidios, aranceles o protecci\u00f3n industrial. Bajo esa influencia, en el Per\u00fa y en otros pa\u00edses se privatiz\u00f3 una parte significativa de las empresas estatales.<\/p>\n<p><strong>La ilusi\u00f3n del control inflacionario<\/strong><\/p>\n<p>Otro principio del monetarismo sostiene que la inflaci\u00f3n puede controlarse mediante la regulaci\u00f3n de la cantidad de dinero en circulaci\u00f3n. En ese marco, los bancos centrales utilizan la inflaci\u00f3n subyacente para separar determinados precios de la medici\u00f3n general.<\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n t\u00e9cnica consiste en que los precios de los combustibles, la energ\u00eda y los alimentos son muy vol\u00e1tiles y dependen de factores que la pol\u00edtica monetaria no puede controlar: sequ\u00edas, guerras, conflictos geopol\u00edticos, interrupciones del suministro o decisiones de la Organizaci\u00f3n de Pa\u00edses Exportadores de Petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta metodolog\u00eda puede crear una ilusi\u00f3n de estabilidad cuando la inflaci\u00f3n general de los bienes esenciales aumenta mucho m\u00e1s que la inflaci\u00f3n subyacente. Si los alimentos y la energ\u00eda suben 10%, 15% o 20%, mientras los salarios crecen a un ritmo menor, el trabajador pierde poder adquisitivo aunque el indicador oficial permanezca dentro del rango meta.<\/p>\n<p>La consecuencia es una transferencia silenciosa de riqueza. El salario nominal puede aumentar, pero el salario real disminuye cuando el costo de vida crece m\u00e1s r\u00e1pidamente. As\u00ed, la pol\u00edtica antiinflacionaria termina conteniendo las demandas salariales y evita que los costos laborales se incrementen, pero lo hace a costa de los trabajadores.<\/p>\n<p>La respuesta tradicional de los bancos centrales consiste en enfriar la econom\u00eda mediante el aumento de las tasas de inter\u00e9s. No obstante, una pol\u00edtica centrada exclusivamente en la tasa de referencia dif\u00edcilmente puede resolver problemas originados por shocks energ\u00e9ticos, cuellos de botella, estructuras oligop\u00f3licas o dependencia de importaciones.<\/p>\n<p><strong>El retorno del fujimorismo<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de estos antecedentes, el retorno del fujimorismo al poder en el Per\u00fa durante 2026 revela, seg\u00fan esta perspectiva, una limitada capacidad para interpretar el entorno econ\u00f3mico global. El nuevo gobierno insiste en repetir la experiencia de la d\u00e9cada de 1990 y mantiene desde el Ministerio de Econom\u00eda y Finanzas una orientaci\u00f3n neoliberal que contin\u00faa confiando en la liberalizaci\u00f3n, la disciplina fiscal y el control monetario.<\/p>\n<p>El Ministerio de Econom\u00eda y Finanzas y el Banco Central de Reserva parecen actuar nuevamente bajo una l\u00f3gica de coordinaci\u00f3n centrada en la estabilidad de precios, aunque los problemas inflacionarios tengan componentes estructurales. La subida de los combustibles, por ejemplo, afecta toda la cadena econ\u00f3mica y no puede resolverse \u00fanicamente con aumentos de la tasa de inter\u00e9s, atraso cambiario o subsidios temporales.<\/p>\n<p>El problema se agrava porque los recursos estrat\u00e9gicos del pa\u00eds se administran bajo estructuras corporativas surgidas de las privatizaciones realizadas durante el primer fujimorismo. En lugar de fortalecer una estrategia nacional de industrializaci\u00f3n, esas decisiones favorecieron la participaci\u00f3n de capitales externos y consolidaron un modelo en el que el Per\u00fa exporta materias primas e importa bienes con mayor valor agregado.<\/p>\n<p>El intento del denominado \u201cfujimorismo 2.0\u201d de flexibilizar el mercado laboral resulta especialmente riesgoso en un pa\u00eds con altos niveles de informalidad. Reducir indemnizaciones, facilitar despidos o debilitar la protecci\u00f3n del empleo formal disminuir\u00eda el ingreso disponible y afectar\u00eda el poder de compra de los hogares.<\/p>\n<p>En esas condiciones, las micro y peque\u00f1as empresas podr\u00edan ingresar en una fase a\u00fan m\u00e1s cr\u00edtica. La econom\u00eda perder\u00eda demanda interna, el empleo se precarizar\u00eda mucho m\u00e1s y aumentar\u00eda la probabilidad de una recesi\u00f3n con mayor informalidad.<\/p>\n<p>La flexibilizaci\u00f3n laboral funcion\u00f3 en algunas econom\u00edas asi\u00e1ticas porque estuvo acompa\u00f1ada por una pol\u00edtica agresiva de industrializaci\u00f3n, inversi\u00f3n p\u00fablica, desarrollo tecnol\u00f3gico, capacitaci\u00f3n y promoci\u00f3n de exportaciones. No se trat\u00f3 simplemente de reducir derechos laborales, sino de crear sectores productivos capaces de generar empleo formal y salarios crecientes.<\/p>\n<p>El fujimorismo, en cambio, desaprovech\u00f3 la oportunidad de insertar al Per\u00fa en las ligas mayores de la competitividad global. No desarroll\u00f3 una industria manufacturera pesada ni una base tecnol\u00f3gica capaz de transformar la estructura productiva del pa\u00eds. Como resultado, se mantuvo un esquema primario-exportador basado en la miner\u00eda, la agroexportaci\u00f3n, la pesca y los servicios de baja productividad, como el comercio y el transporte.<\/p>\n<p>Sin innovaci\u00f3n ni pol\u00edtica industrial, el modelo extractivo se perpetu\u00f3 y los salarios permanecieron y continuan estancados.<\/p>\n<p><strong>Financiarizaci\u00f3n de la pobreza<\/strong><\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el fortalecimiento del sistema financiero termin\u00f3 ocupando el espacio que no pudo cubrir la industria. Con el correr del tiempo, diversas instituciones financieras fueron vendidas o integradas en conglomerados vinculados con grupos empresariales de quienes participaron en la construcci\u00f3n del modelo neoliberal.<\/p>\n<p>En un pa\u00eds sin una base industrial s\u00f3lida y con escasas oportunidades de empleo de calidad, el capital encontr\u00f3 una fuente de rentabilidad no en la producci\u00f3n, sino en el endeudamiento de una poblaci\u00f3n precarizada. Esta din\u00e1mica puede describirse como una financiarizaci\u00f3n de la pobreza.<\/p>\n<p>El problema se agrava por la concentraci\u00f3n del sistema bancario. Un reducido n\u00famero de entidades controla una parte importante de los cr\u00e9ditos y dep\u00f3sitos, mientras participa directa o indirectamente en sectores como las importaciones, los alimentos, las cadenas de supermercados, el comercio minorista, la industria farmac\u00e9utica, los seguros, los centros comerciales y la construcci\u00f3n. Al dejar de lado el desarrollo manufacturero peruano que se estuvo gestando aunque tarde con el modelo de sustituci\u00f3n de las importaciones se fren\u00f3 el ingreso de una banca con mayor capacidad econ\u00f3mica que hubiera competido abaratando los costos actuales de las altas tasas que mantiene\u00a0 el mercado financiero.<\/p>\n<p>La integraci\u00f3n vertical en todas estas actividades de la banca reduce la competencia y permite que los grandes conglomerados ampl\u00eden su poder econ\u00f3mico. En este contexto, las tarjetas de cr\u00e9dito y los pr\u00e9stamos de consumo se convierten en instrumentos para refinanciar de manera permanente las deudas de los hogares.<\/p>\n<p>El resultado es una econom\u00eda en la que el cr\u00e9dito sustituye al crecimiento de los salarios. Las familias consumen mediante endeudamiento, mientras las tasas de inter\u00e9s permanecen elevadas y la capacidad de pago se deteriora.<\/p>\n<p>A este problema se suma una pol\u00edtica cambiaria que, durante largos periodos, ha mantenido un tipo de cambio desfavorable para la producci\u00f3n nacional. Un sol artificialmente fuerte abarata las importaciones, pero reduce la competitividad de las exportaciones y limita el desarrollo industrial.<\/p>\n<p>El Per\u00fa enfrenta as\u00ed una contradicci\u00f3n central: las principales potencias econ\u00f3micas est\u00e1n recuperando instrumentos de pol\u00edtica industrial, mientras el pa\u00eds contin\u00faa aferrado a un modelo que privilegia la extracci\u00f3n de recursos, la importaci\u00f3n de bienes y la rentabilidad financiera.<\/p>\n<p>El supuesto milagro econ\u00f3mico fujimorista reaparece, por tanto, no solo sin una estrategia productiva clara,tambi\u00e9n sin nada que permita a los peruanos avizorar un real cambio en el sistema econ\u00f3mico, educativo, sanitario, de salubridad como pilares de desarrollo social, peor en el sistema judicial, pol\u00edtico, electoral e institucional en general que act\u00faan en conjunto como un engranaje de fortalecimiento de la debilitada democracia, a la vez de la falta de capacidades para combatir la delincuencia y el sicariato que frenan la implementaci\u00f3n de nuevas actividade econ\u00f3micas y de sostener las existentes\u00a0 \u00a0como soportes para el desarollo econ\u00f3mico. No ofrece una respuesta convincente frente a la nueva competencia tecnol\u00f3gica, la disputa por los minerales cr\u00edticos, el proteccionismo global, la transici\u00f3n energ\u00e9tica ni la precarizaci\u00f3n laboral.<\/p>\n<p>M\u00e1s que una renovaci\u00f3n, el retorno del fujimorismo representa la repetici\u00f3n de una f\u00f3rmula que ya demostr\u00f3 sus l\u00edmites: estabilidad macroecon\u00f3mica sin transformaci\u00f3n productiva, crecimiento sin industrializaci\u00f3n y rentabilidad financiera sin bienestar general.<\/p>\n<p>A esta repetici\u00f3n de las pol\u00edticas de la d\u00e9cada de 1990 se suma la decisi\u00f3n de mantener una pol\u00edtica de endeudamiento fiscal permanente, sin recuperar los m\u00e1s de 27.000 millones de soles que diversas empresas adeudan al Estado peruano con una gran parte de esta judicializada, ni inter\u00e9s por impulsar una verdadera reforma tributaria integral que permita reducir los d\u00e9ficits fiscales cr\u00f3nicos que disminuyen los ingresos disponibles del Tesoro al aumentar la necesidad de financiar el gasto mediante deuda limitando la capacidad de invertir en infraestructura, salud, educaci\u00f3n y pol\u00edticas productivas generando a la vez \u00a0una ventaja injusta para las empresas que incumplen frente a quienes s\u00ed pagan al mantener exoneraciones tributarias a diversos sectores entre ellos la agricultura de exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En lugar de fortalecer la administraci\u00f3n tributaria, combatir la evasi\u00f3n de los grandes contribuyentes y revisar los beneficios fiscales injustificados, el Estado corre el riesgo de concentrar sus esfuerzos en los micro y peque\u00f1os empresarios y en las personas naturales, bajo el argumento de incrementar la recaudaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta estrategia no solo resulta deficente, sino que tambi\u00e9n lleva a debilitar a\u00fan m\u00e1s la actividad econ\u00f3mica formal, reducir el consumo y agravar la precariedad laboral. El verdadero desaf\u00edo no consiste en perseguir a quienes apenas sobreviven en la informalidad o sostienen peque\u00f1os negocios, sino en construir un sistema tributario progresivo, eficiente y capaz de recaudar de quienes concentran mayores ingresos, patrimonio y poder econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Los espero en el siguiente art\u00edculo:<\/p>\n<p>\u201cBCRP: 36 a\u00f1os de estabilidad monetaria a costa de la productividad y el empleo\u201d<\/p>\n<p>Juan T\u00e1vara B.<\/p>\n<p>Analista econ\u00f3mico, automotriz y de tendencias sectoriales.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.efectoambiental.org\">www.efectoambiental.org<\/a><\/p>\n<p><strong>Responsabilidad global<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante 36 a\u00f1os, en el Per\u00fa se construy\u00f3 \u2014desde los medios de comunicaci\u00f3n y la pol\u00edtica\u2014 una narrativa que present\u00f3 como exitoso cuando fue falso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":830,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","footnotes":""},"categories":[32],"tags":[112,108,113,114,109,86,88,110,111,84],"class_list":["post-825","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-la-verdad-oculta","tag-deficit-fiscal","tag-fujimorismo","tag-industrialzacion","tag-minerales","tag-neofeudalismo","tag-neoliberalismo","tag-neomercantilismo","tag-politica-cambiaria","tag-politica-monetaria","tag-tierras-raras"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/825","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=825"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/825\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":835,"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/825\/revisions\/835"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/media\/830"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=825"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=825"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/efectoambiental.org\/laverdadoculta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=825"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}